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Corpus Christi En Toledo

Corpus Christi en Toledo

La admirable custodia recorre las calles engalanadas de Toledo en esta procesión. Este es el día más grandioso en el calendario de Toledo. Fue en la primera ciudad de nuestro país donde se celebró esta procesión, y año tras año no ha hecho más que confirmar su importancia.

Historia del Corpus Christi en Toledo

El Corpus Christi en Toledo es una solemnidad católica y eucarística de antigua tradición que se celebra cada año en esta ciudad. Es la fiesta principal de los toledanos y de gran notoriedad entre los católicos españoles.

Comenzó a celebrarse a raíz de haber otorgado a la catedral el titulo de Catedral Primada, por lo que la persona más representativa de este acto siempre es el cardenal primado, como máxima autoridad religiosa.

En el año 1980 esta fiesta fue declarada de Interés Turístico Internacional.

La Procesión

La procesión está dividida en dos partes:

               Primera parte: Desfilan las hermandades, capítulos y gremios de creación más reciente. El protocolo sobre el orden de autoridades y de símbolos suele ser el mismo cada año y siguiendo unas normas y tradiciones muy antiguas. La procesión (que transcurre formando dos filas paralelas) se abre con una Cruz procesional del siglo XVI. A continuación, van los Infanzones de Illescas encabezados por el alférez portaestandarte, que va acompañado a su vez por los flanqueadores, que se unen al pendón por un cabo largo. Este grupo viene desfilando desde 1925. Visten de rojo con birrete del mismo color. Los siguientes en desfilar son los Caballeros Mozárabes, de creación reciente (1966), cuyo grupo está compuesto por personas que han demostrado su ascendencia cristiana y que han realizado estudios e investigaciones sobre los mozárabes en Toledo. Visten de azul y en el brazo izquierdo llevan la cruz de Alfonso VI. A continuación, los Caballeros del Santo Sepulcro que datan de 1928 y que constituyen la Guardia de Honor del Primado de España. Visten de blanco, guantes y birrete episcopal de raso también blanco con borlón rojo. Después van los Caballeros del Corpus Christi, grupo integrado por personalidades hispanoamericanas acreditadas en España y altos cargos del Instituto de Cultura Hispánica, más el acompañamiento del deán de la catedral. Portan veste color verde, símbolo de esperanza, sobre la cual están cosidas tres cruces que representan las tres carabelas con que Cristóbal Colón llegó a América, acompañada esta veste de gola blanca, fiador verde hasta las rodillas, chapas plateadas en los zapatos, guantes blancos, birrete verde episcopal, cuyo borlón será dorado en el Preboste y plateado en el de las demás dignidades capitulares, y la venera del Capítulo, consistente en el águila imperial en plata con las tres cruces de sinople verde

               Segunda parte: comienza con el clero regular y secular, el cabildo primado y la custodia de Arfe; a continuación, va el Arzobispo Primado con su séquito y tras ellos las autoridades regionales, provinciales y locales, más las militares.

Corpus Christi en Toledo
Procesión Corpus Christi en Toledo

La custodia

La custodia es el centro del cortejo, pues esta es la que porta el Corpus Christi en cuyo honor se organiza esta procesión. Su autor es Enrique de Arfe, el gran orfebre del siglo XVI. Fue un encargo del cardenal Cisneros. Es de traza gótica arcaizante y de una gran belleza arquitectónica. En un principio se labró en plata pero a finales del siglo XVI el arzobispo Gaspar de Quiroga mandó que se dorase, para hacer juego con la custodia del altar mayor que es de madera dorada. La custodia tardó siete años en elaborarse y su coste superó los quince millones de maravedíes, de los que Arfe recibió, además de los 2.700 reales estipulados, un aguinaldo de 2.500 maravedíes que el cabildo catedralicio le entregó en la Navidad de 1523 impresionado por su trabajo.

La custodia sale en procesión sobre una carroza fabricada para este fin, acompañada por las autoridades eclesiásticas y civiles, y escoltada por los cadetes de la academia de infantería.

Custodia de la Catedral de Toledo, detalle, por David Utrilla

Actualmente

Cuando llegas a Toledo para presenciar la procesión de Corpus se encuentra con una ciudad engalanada para la ocasión, y esto comienza días antes. cuando empiezan las preparaciones tanto en las calles del recorrido como en la propia Catedral. Las calles se cubren con los antiguos toldos que proceden de los gremios de tejedores y sederos. Los propietarios de las casas adornan sus balcones con reposteros, banderas y otros ornamentos apropiados. La Catedral también se ve engalanada con ocho enormes tapices flamencos del siglo XVII, que se colocan en sus muros durante estos días especiales. Incluso son adornadas algunas calles contiguas a las del paso de la procesión, así como los patios de las casas particulares, que abren sus puertas a los visitantes, en muchos casos, sólo para estas fechas.

Esta celebración está llena de historia, tradiciones, arte, espiritualidad, colorido y personalidad propia como la ciudad.

El día anterior, las calzadas del recorrido procesional se salpican de plantas olorosas (cantueso, romero, tomillo). Por la tarde sale un pequeño desfile con la Tarasca, los Gigantones y una serie de comparsas de música para animar a los toledanos y prepararlos para el día siguiente. Sobre las once de la noche, se hace una especie de ensayo con una comitiva oficial donde va el pertiguero, vestido de negro, cuya vara corresponde a la altura que alcanza la custodia: va midiendo los espacios correspondientes para que nada impida el lucimiento del cortejo al día siguiente. Las calles están repletas hasta altas horas de la noche.

El día del Corpus amanece con el toque de dianas y el lanzamiento de bombas reales.  A las 11:00, una salva de morteros anuncia la salida de la procesión por la puerta Llana de la Catedral. Desde allí, las Cuatro Calles, la popular plaza de Zocodover, la estrecha calle de Alfileritos… cualquier sitio es bueno para presenciar el paso de la procesión del Corpus, que a duras penas avanza por el quebradizo trazado de la legendaria ciudad, entre una muchedumbre que llena a rebosar cada rincón, cada balcón.

Sin duda alguna, si tienes oportunidad de visitar esta procesión y su respectiva fiesta no lo dudes, embriágate de su historia y colores, será un momento digno de recordar.

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