Toledo

 

Toledo, declarada Patrimonio de la Humanidad, no nos permite elegir entre las fuentes de su cultura y su historia: toda ella es mezcla de tiempos y pobladores, de culturas y religiones, todos los estilos están en sus monumentos, todas las actividades seculares se representan en ella y su visita engrandece el alma, la inteligencia y la cultura. Toledo no deja indiferente y se nos clava en la memoria como el lugar al que volver siempre y que nunca terminaremos de conocer.

Abrazada por el meandro del Tajo, su posición geográfica guarda las causas de su longeva importancia. El hombre siempre encontró en el Torno del Tajo un lugar de privilegio estratégico para asentarse. En alto y rodeada por el foso natural del río, no deja dudas de su emplazamiento defensivo y de vigilancia. Por ello, algunos de los monumentos importantes están relacionados con su estructura militar: el Alcázar, las murallas o el Castillo de San Servando…

En la la visita a la provincia un punto imprescindible es Consuegra, con su grupo de Molinos de viento, que se alza como el mejor conservado de España y donde puedes ver los 12 que todavía se conservan, en alguno de ellos con su mecanismo completo. Otra parada obligada es Oropesa y su Castillo, uno de los principales atractivos de la localidad. Está formado por dos castillos, uno más antiguo de origen árabe entre los siglos XII y XIII y otro más nuevo construido por los Condes de Oropesa durante el siglo XV.

En Burujón te esperan las Barrancas de Calaña y Castrejón, declaradas monumento natural, que forman unos espectaculares cortados arcillosos creados por la erosión del viento y las aguas del río Tajo y que son conocidas como el Cañón del Colorado Español, apareciendo en numerosas películas y anuncios de televisión.

Si eres amante de la naturaleza te recomendamos no perderte una visita al Parque Nacional de Cabañeros, donde sobrevive intacto el gran bosque mediterráneo de Europa.